A UN MES: COMUNIDAD INTERNACIONAL CIEGOS Y SORDOS
En diferentes épocas de la historia han ocurrido diversos acontecimientos que han cambiado el papel de las personas y su modo de pensar. Esto ocurre actualmente en Honduras, un país en medio del planeta, punto central de América, un pobre país que le ha tocado mendigar a países poderosos como Estados Unidos y tener dependencia monetaria de todos aquellos que se han puesto la mano en el corazón.
Hoy, Honduras esta sumergida en una crisis política donde muchos quieren meterse y todos le han dado la espalda a este país. El acontecimiento del 28 de Junio ha despertado la curiosidad de todos aquellos que no sabían que era Honduras o que este país existía, mantienen las pantallas de medios de comunicación internacional llenos de esta telenovela enmarcada por las acciones indebidas de un presidente y un ejército que actuó de acuerdo a conciencia propia. Un golpe militar; militar porque hombres vestidos de uniforme con armas, llegaron a la casa del Señor Manuel Zelaya, interrumpiendo el sueño de todos los habitantes de dicha residencia y cumpliendo un mandato de la Corte Suprema de Justicia de Honduras. Manuel Zelaya fue llevado a la base aérea de las fuerzas armadas de Honduras, lo montaron en un avión, el cual, inmediatamente despegó con rumbo a Costa Rica. La reacción de la comunidad internacional no se hizo esperar: absoluto rechazo. Mientras en Honduras se comenzaba a poner en orden el poder Ejecutivo, de acuerdo a los actos seguidos a la destitución del señor Manuel Zelaya y conforme a la Constitución de la República de Honduras, Manuel Zelaya, vestido con su mudada que utilizaba para dormir, condenaba frente al mundo entero lo que el país había hecho. La expulsión de la OEA, el rechazo de la ONU, el congelamiento de fondos, el retiro de diplomáticos de la Unión Europea, la cancelación de visas diplomáticas, son algunos de tantos actos que han llevado a cabo para generar temor y presión a Honduras para que restituya al presidente democráticamente electo Manuel Zelaya Rosales, un punto que no tiene discusión en el gobierno interino de Honduras.
Preguntémonos ahora, ¿Quién tiene el derecho de juzgar las acciones erróneas de un presidente dentro de un país? Los juzgados? El congreso? El pueblo dividido? ¿Cuál es la organización que debe estudiar un proceso de esta magnitud, sin tener una preferencia hacia una de las partes?
Varios presidentes a nivel internacional, han cometido delitos dentro de sus países y nadie ha tomado una firme decisión de realizar auditorías y cuestionar el mandato del poder máximo de un país y la comunidad internacional ha dejado pasar todos estos actos, colocándose una venda en sus ojos y unos tapones en sus oídos para ser ciegos y sordos de las acciones que ejercen los asesinos de su propia patria, de su constitución y de sus leyes. No existe organización que pueda prevenir o hacer sentir a un país, no existe a nivel internacional condena alguna para un presidente que comete irregularidades y que se niega acatar órdenes de la Corte Suprema de Justicia y del Congreso Nacional. Mientras Honduras sea dirigido por los tres poderes del Estado, no existe el rompimiento constitucional como se especula en todo el mundo. Dos de los tres poderes siguen intactos, el único que tuvo cambio, es el poder Ejecutivo, pues un país debe tener un representante, y según la Constitución de Honduras el siguiente debe ser, el presidente del Congreso Nacional.
Es difícil de entender pero sensato el pensar que hacer cuando un presidente esté actuando de manera incorrecta, Honduras tiene el derecho, por ser país independiente, de tomar la mejor decisión para el pueblo y las personas que habitan la nación. La pregunta ahora es ¿Qué pensaría o que acciones hubiese tomado la comunidad internacional si al señor Manuel Zelaya se le hubiese apresado? Habría rechazo? Habría apoyado la decisión de un Congreso Nacional electo democráticamente para representar al pueblo frente a las autoridades y frente a los problemas del país? Habría aceptado la decisión de la Corte Suprema de Justicia?
Dentro de Honduras el pueblo está dividido, mientras unos con camiseta blanca apoyan la democracia que actualmente existe en Honduras, otros con palos, piedras, rostros cubiertos demandan el regreso de un señor que cometió diversos delitos siendo presidente de Honduras y que ahora ejerce el papel de títere de las pretensiones de grupos internacionales, y que pone en riesgo la vida de muchas personas. Si ama a su país Honduras por qué le sigue haciendo daño? Por qué buscaba apoyo bajo amenazas y ahora lo hace pagando a todos aquellos que quieran recibir 300 Lempiras diarios por ir a tirar piedras y a gritar golpistas? Algo muy tentador para todos aquellos desempleados en busca de un ingreso diario y esperando a que le paguen más por golpear a un policía o a un miembro del ejército.
Soy hondureña, amante de mi patria, una persona entre siete millones de hondureños, que ha crecido bajo el cielo de este país, y que reclama sin saber a quién una oportunidad de ser escuchada y que respeten las decisiones que se toman en Honduras, para bien de la nación.
Atentamente,
Denissa Odette Flores Molina, Ingeniero Industrial, desempleada, madre soltera, sampedrana y hondureña de corazón.


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A estas alturas, Zelaya le es mas util muerto a todos los envueltos en el lio, opositores y gobierno. Los opositores y aliados, nacionales e internacionales tiene su martir y el gobierno puede gobernar en paz.
Es hora de martirizar a Zelaya, hacerle una estatua y vender pull-overs con el dibujo de su rostro.
Denisa, tienes razón pero la realidad es innegable. Por el miedo y el prejuicio de los presidemtes de América contra los miltares y la forma chapucera en que se manejó la salida de Zelaya lo cierto es que se ha establecido una conjura internacional contra el pueblo de Honduras. La mejor salida es el acuerdo de San José. Por los foros y comentarios que veo en la prensa se han concentrado en el primer punto que sin embargo es una movida formal que no restituye el verdadero poder a Zelaya. Arias ha sido muy sabio y muy incomprendido. El resto de los puntios deja sin asidero alguno a Zelaya aunque recupere el ejecutivo. Se restituye igualmente a Micheletti al Congreso e incluso se subordina el ejército al Tribunal Electoral. ¿Qué podría hacer Zelaya si en efecto la mayoría de la sociedad hondureña lo repulsa? ¿Por que el gobierno de Salvación Nacional de Micheletti no ascaba de aceptar la propuesta Arias apareciendo como tramposos que intentan ganar tiempo? Estoy seguro que si poder judicial, congreso y Micheletti aceptan va a ser el lado de Chávez (Zelaya no es más que su asalariado) el que se va a negar a aceptar los compronmisos y restricciones que plantea Arias...entonces la comunidad internacional o su parte sinceramente democrática, Estados Unidos incluido se podrá poner de parte de los buenos hondureños.
Así lo veo.